Guía para salir del maltrato
En nuestro último post analizábamos las señales que nos permiten detectar si estamos siendo víctimas de un caso de maltrato por parte de nuestra pareja o expareja y comentábamos lo difícil que suele resultar, primero, ver dichas señales y, sobre todo, actuar para salir de esa situación.
Hoy nos queremos centrar en esa segunda parte, una vez reconocidas las señales del maltrato sin importar cuál sea tu condición sexual o tu situación de pareja, hay que ser valiente y adoptar diversas medidas que te permitan romper esa relación tóxica que estás viviendo.
Cuando la víctima del maltrato es un hombre y busca ayuda, normalmente se topa con escasez de recursos públicos, dado que, por ejemplo, servicios como el teléfono de asistencia 123 están diseñados en exclusiva para las mujeres víctimas de violencia de género. Ni siquiera sirve para ayudar a las mujeres a las que maltrata su pareja en caso de que ésta sea otra mujer.
Además, es posible que, cuando se acude a un centro médico con alguna lesión producida por la violencia doméstica, a un hombre no se le pregunte tanto por el origen de sus lesiones como sucedería en el caso de una mujer. Afortunadamente, la formación del personal sanitario en protocolos de detección de estas situaciones parece estar mejorando y se están convirtiendo en los primeros puntos de detección y ayuda en los casos de violencia doméstica.
El tercer obstáculo al que se pueden enfrentar es el simple miedo a acabar siendo acusado de haber ejercido la violencia de género o doméstica contra su pareja, en función de que ésta sea mujer u hombre.
Primeros pasos para terminar con la violencia doméstica
Puedes comenzar con algo sencillo como contarle tu situación a alguien cercano y de confianza, puede ser un amigo, un familiar o algún profesional médico que te atienda con frecuencia. Aunque al principio te va a resultar duro hablar del tema, también sentirás alivio y, lo más importante, comenzarás a recibir apoyo y a no vivirlo en soledad.
Dejar a la persona que te maltrata puede llegar a ser peligroso por lo debes tener en cuenta adoptar una serie de precauciones por tu seguridad:
1. Llama a algún teléfono de ayuda o atención a las víctimas de violencia doméstica (como el de Cruz Roja o el de los servicios sociales de tu ayuntamiento). Realiza la llamada a una hora segura cuando estés en un lugar privado y tranquilo alejado de quien te maltrata, puedes hacerla desde casa de un amigo o familiar.
2. Prepara una bolsa de viaje de emergencia que contenga las cosas que podrías necesitar cuando te marches del domicilio compartido (recuerdos, objetos personales, ropa, llaves…) y deja la bolsa en un lugar seguro al que no tenga acceso tu pareja. Ten siempre los papeles personales importantes, recetas o medicamentos y dinero a mano por si tuvieses que abandonar tu vivienda de forma precipitada.
3. En ese caso, ten previsto a dónde irías y cómo llegarías allí.
4. Toma medidas para proteger tu comunicación y localización. Un maltratador o maltratadora puede utilizar la tecnología para hacer un seguimiento de la localización de tu teléfono móvil para averiguar el lugar en el que estés. Si te preocupa tu seguridad, por favor, busca ayuda de autoridades, amigos o familiares.
5. Usa los teléfonos con precaución. La persona que te maltrata puede acceder a los registros de llamadas, interceptarlas o incluso tratar de escuchar tus conversaciones, además de acceder a tu teléfono para ver tus mensajes de texto o historial de llamadas.
6. Utiliza tu computador de casa con cautela. Tu pareja o ex-pareja podría estar utilizando programas espía para hacer un seguimiento de tus correos electrónicos o comprobar las páginas web que visitas. Procura utilizar un ocomputador en tu trabajo, en una biblioteca o en la casa de un amigo para informarte y pedir ayuda. Cambia tus contraseñas con frecuencia y elige algunas que tu maltratador o maltratadora no pueda adivinar. Borra el historial de tu navegador siguiendo las instrucciones que proporciona para eliminar el registro de las páginas visitadas.
7. Retira o inhabilita cualquier dispositivo GPS de tu vehículo, la persona que te maltrata puede utilizar este tipo de dispositivos para averiguar dónde estás.
¿Dónde buscar ayuda?
En caso de emergencia puedes llamar al teléfono 123 (Policía Nacional) y pedir ayuda inmediata.
Recurre a quiénes tienes más cerca y sean de confianza: familiares, amigos, vecinos, compañeros de trabajo o alguna institución religiosa o espiritual para recibir apoyo.
Tu médico de cabecera o los servicios sanitarios de emergencia pueden tratar posibles lesiones, emitir el informe médico sobre las mismas, además de indicarte qué debes hacer con él.
Puedes acudir a un servicio de asesoría legal experto en casos de maltrato o violencia de género como el que ofrece las universidades para que estudie tu caso, te aconseje y ayude a dar los primeros pasos para abordar esta situación de la mejor manera posible de manera que puedas terminar la relación y evitar el contacto con tu maltratador o maltratadora.
De la mano de tu abogado puedes acudir a interponer la denuncia oportuna y solicitar al juez las medidas cautelares que aconseje adoptar en tu caso en función de las circunstancias. Éstas pueden de dos tipos:
1. Penales:
• Orden de protección
• Orden de alejamiento
• Suspensión de las comunicaciones,
• Salida del domicilio
• Prohibición de volver al lugar del delito
• Detención
• Prisión provisional
• Suspensión del derecho al porte, tenencia y uso de armas
2. Civiles
• En caso de tener menores a tu cargo: Suspensión cautelar de la patria potestad o custodia de menores / Suspensión del régimen de visitas
• Atribución de la vivienda
Recuerda, la violencia doméstica puede tener unos efectos devastadores en tu vida. Puede que te hayas visto incapaz de detener el comportamiento abusivo de tu pareja o ex-pareja pero puedes y debes buscar ayuda antes de que sea tarde.
Maltrato a hombres: cómo detectar las señales
La violencia doméstica contra los hombres es una realidad silenciosa. Aunque las cifras en Colombia no son comparables a las de los casos en los que las mujeres son las víctimas, sigue estando ahí, marcando la vida de muchos hombres, especialmente si pensamos quela vergüenza y la incomprensión por parte de su círculo más próximo y de la sociedad en general, provoca que muchos de estos casos no lleguen a hacerse públicos.
Si eres un hombre y tu relación no funciona, no siempre es fácil de identificar si estás siendo víctima de violencia doméstica. No obstante, las señales de la violencia doméstica son reconocibles y te pueden ayudar a saber cuándo necesitas ayuda.
La violencia doméstica contra los hombres puede adoptar muchas formas, incluyendo el abuso emocional, sexual o físico además de las propias amenazas de cualquier tipo de abuso. Estas circunstancias pueden darse tanto en relaciones heterosexuales, como entre personas del mismo sexo.
Para uno mismo no es fácil reconocer cuando una relación se malogra y empieza la violencia doméstica. La pareja que al principio nos parecía atenta, generosa y protectora, puede revelarse controladora y aterradora más adelante. Inicialmente, el abuso puede aparecer como incidentes aislados, tras los que tu pareja podría disculparse y prometer no hacerlo de nuevo.
En otras relaciones, la violencia doméstica contra los hombres puede llegar a incluir riñas en las que ambas partes se propinan bofetadas o se dan empujones, y en la que ninguno de los dos se ve a sí mismo como víctima de abuso o maltrato. Pese a todo, este tipo de violencia puede devastar una relación, causando daños tanto físicos como emocionales.
A continuación te damos unas pautas para detectar esos comportamientos anómalos que son señales claras de que tu pareja está ejerciendo sobre ti algún tipo de violencia doméstica.
Puedes estar experimentando violencia doméstica si tu pareja:
· Te insulta, o maltrata verbalmente
· Te impide ir a trabajar o estudiar
· Hace que dejes de ver a familiares o amigos
· Trata de controlar tus gastos, dónde vas o la ropa que llevas puesta
· Se muestra celosa o posesiva y te acusa constantemente de ser infiel
· Se enfada cuando consume alcohol o drogas
· Te amenaza con ejercer algún tipo violencia sobre ti o con algún arma
· Te golpea, patea, empuja, abofetea, estrangula o hiere de cualquier otra forma a ti, tus hijos o tus mascotas
· Te obliga a tener relaciones sexuales o realizar alguna práctica sexual en contra de tu voluntad
· Te culpa por su comportamiento violento o te dice que te lo mereces.
Si reconoces alguno de estos comportamientos no dudes en solicitar ayuda para romper el ciclo sin importar la fase en la que te encuentres. Las situaciones de abuso o violencia doméstica suelen seguir un patrón reconocible:
1. Tu pareja te amenaza con ejercer algún tipo de violencia sobre ti.
2. Tu pareja abusa de ti o te golpea.
3. Tu pareja se disculpa, promete cambiar y ofrece regalos.
4. Este ciclo se repite, aunque típicamente, la frecuencia con la que se da cada fase se incrementa y la gravedad de cada una es mayor con el tiempo. Es vital tratar de cortar este ciclo cuanto antes.
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